La propuesta está dirigida a la revalorización del valor estético y funcional del atrio de la Iglesia y entorno. La intervención consiste en pavimentar toda la superficie del conjunto, redistribuir los ambientes, soterrar los contenedores de recogida de basuras y ejecutar un nuevo proyecto de iluminación y ubicación de mobiliario urbano que enfatice los valores de las arquitecturas mencionadas.
Intervenir sobre algo que no funciona no tiene riesgo; si continúa sin funcionar la justificación es evidente- estaba “roto” y no tiene arreglo.- La actuación sobre algo que funciona para optimizar su rendimiento y conseguir un mejor funcionamiento es delicado, se trata de intervenir de modo quirúrgico;
El atrio de la Iglesia podría contar miles de historias de vecinos y extraños de la villa; lugar de encuentro, lugar de reunión, lugar de espera, lugar de festejos, lugar de reflexión, lugar de paso, lugar de descanso para posteriormente recuperar el camino, lugar, en definitiva “lugar”.
La categoría de “lugar” es la máxima categoría la que puede tratar de llegar un espacio urbano por sí mismo. La apuesta de este proyecto es ir un poco más allá, y además de recuperar técnicamente el conjunto y poner en alza los valores estéticos del mismo, trasladamos el lugar a la categoría de “ambiente/s”, es decir, cualificamos o introducimos cualidades de la escala doméstica, pasamos de una escala urbana a una arquitectónica. De esta forma acercamos el espacio al espectador-visitante atrayendo su atención y su actuación con elementos propios de otros ambientes perfectamente reconocidos por estereotipados.
Se estudian los flujos-recorridos peatonales y rodados a modo de corredores dejando a sus lados las zonas estanciales que cualificamos. Este diagrama se ha hecho después de un proceso de observación directa sobre el lugar.
Tras este análisis surge también la idea de eliminar “el abrevadero-banco” que se presenta en la fachada lateral noreste del atrio, de una construcción relativamente reciente, hace menos de 25 años, con ningún valor estético ni funcional, que supone un límite físico y visual. La supresión de mencionado elemento conectará los flujos peatonales y visuales desde la Plaza Mayor hasta la Iglesia, relacionando dos espacios urbanos de importancia de forma directa.
La elección de todos los elementos del conjunto se integra perfectamente dentro de los valores estéticos y culturales que debemos no solamente conservar sino potenciar en nuestras actuaciones.
Proyecto: Pavimentación y reforma de infraestructuras en Atrio de la Iglesia de San Salvador
Cliente: Ayuntamiento de Simancas
Fecha: 2006
Dirección: Simancas, Valladolid
Sup. Construida: 1750 m2
Presupuesto: 560.000 €