La Robla supone, en primer lugar, un reto de implantación. La amalgama configurativa que se presenta ante nuestra mirada, es contundente: como muestras más significativas la adición de edificios de usos diferentes tan dispares, la mezcolanza industrial, residencial y dotacional, donde destaca el primero con toda su expresión. Ésta supone la primera reflexión.
La “Térmica”, la fábrica de cementos, la extracción de áridos, configuran un potente y característico “skyline”, y modifican el entorno natural inmediato; completando los vacíos intermedios se salpican edificios de viviendas de diferente cualidad. El desarrollo minero e industrial lleva a la creación de un importante nudo ferroviario en La Robla, para el transporte de mercancías a través de todo el norte peninsular. La introducción del paisaje ferroviario incide en la caracterización de la imagen del municipio. El conjunto es intenso y contradictorio.
En la primera reflexión, nuestro edificio adopta una actitud “ordenadora”, con carácter abstracto para no enfatizar en lo heterogéneo tan “bestial” que hallamos. En nuestra nebulosa proyectual, el edificio se manifiesta rotundo, de líneas sencillas, depuradas y homogéneas, y blanco; carece de textura y de color; será una maqueta inserta en el paisaje que evoca con esa actitud una reacción indeterminada conduciendo a lo sereno y apaciguando la tensión que domina el ambiente.
Como segunda reflexión, nuestra intervención pretende provocar algo más que un tipo arquitectónico adecuadamente implantado. La causa por la que llegamos aquí se origina en la depresión de las cuencas mineras de toda la zona norte de España, y por el declive del negocio extractivo. El apoyo institucional permite que se realicen proyectos de índole diferente para dotar y fomentar distintos tipos nuevos de asentamiento y retención de la población. Como recuerdo, La Robla es, sobre todo, “mina”.
Nuestro edificio se concibe como se concibe una mina. El “posteo”, a base de “puntalas y bastidores” de la galería, forma la estructura que supera la envolvente de manera conceptual, y desde la que el volumen contenedor recoge el espacio suspendido luchando contra la gravedad. De la estructura queda su esencia, la sombra y la acción que la misma produce en la epidermis, plegándola, fresándola. Esta piel exterior se comporta como un “enrachonado” a modo de encofrado perdido del sistema. Sin embargo el edificio continúa leve, excavado en su concepción pero flotante, en un interesante diálogo de contrarios. Esta actitud refuerza la primera reflexión y cierra el discurso: “El edificio posa tan suavemente que no posa, quiere ser eternamente una idea, un concepto”. Al final el resultado estético definitivo evoca, curiosamente, la imagen de un vagón de tren, quizá esa alusión estaba latente en nuestro subconsciente desde el principio y emerge precisamente en la visualización final.
Dentro, la luz se convierte en el material de trabajo principal: con la luz difusa, procedente del lucernario que se genera al horadar el plano de cubierta, iluminamos el ambiente desde el plano superior de forma continua y homogénea con un tono blanco, frío, neutro, estableciendo una base de acción lumínica. Como contrapunto calentamos la luz desde el plano vertical inferior, a ras de suelo, compensando el efecto marcando los puntos de contacto y produciendo la sensación de flotabilidad deseada, pues la luz sólida penetra desde el suelo. ¿Estamos nadando en el aire o, mejor, estamos volando en el agua? En ese mismo instante nos damos cuenta que el paisaje exterior queda enmarcado como si de una obra de arte se tratara en uno de los planos de “la caja”, donde no existe nada más que el hueco situado estratégicamente para disfrutar de la visión del imponente paisaje de las montañas y laderas que nos rodean.
Hemos conseguido, sin otro afán y sin más pretensiones, un edificio destinado a ser una piscina que parece una piscina.
Proyecto: Piscina Climatizada
Cliente: Administración Local/Regional. Ayuntamiento La Robla-Junta de Castilla y León
Fecha: 2010
Dirección: La Robla, León.
Sup. Construida: 1750 m2
Presupuesto: 1.800.000 €